
En verdad no hay derecho...sería la frase típica en las películas. Y bien, no lo hay, y menos de asustarme de una manera tan fea como lo han hecho esta mañana. Y les cuento pues, antes de que se me olvide como sucedió todo.
Estaba sentadita en mi computadora, con el ánimo por los cielos y charlando con dos amigas tranquilamente, cuando de pronto, una de ellas se despidió de mí y me dijo que tenía que trabajar. Ok, le dije, no hay problema, ella puso su msn en No disponible y yo seguí conversando con la otra. Pasaron unos 10 minutos y de pronto, la que dizque trabajaba, me manda un archivo de fotografía y me puso, ¡mira! las llamas casi llegan hasta mi casa. Acepté el archivo y pasé a otra cosa, no lo abrí, la verdad tenía flojera. No tardó dos o tres minutos cuando volvió a decirme, ábrelo para que veas lo que hizo este /&%%)&%%= (mala palabra). Entonces lo abrí, y ¡zaz! que se congela la pantalla y de pronto ví que envíaba a todos los contactos que tenía abiertos el mismo archivo.
¡Uf! creo que reaccioné desesperadamente y me quité de la conexión a internet, pasé rapidamente el antivirus, borré las carpetas donde sabía estaban...y me enojé. ¡Caramba! ¿cómo fuí a caer en semejante tontería? La verdad es que ya antes habían tratado de mandarme virus y no los aceptaba, pero hoy estaba con la guardia baja. Total...que el antivirus no encontró nada y a la fecha sigue sin encontrar nada. No sé si pierda archivos en los días siguientes o si de plano desconfigure toda la computadora. Ya ni llorar es bueno. Lo único que me apura es por la proximidad de mis clases y que necesitaré la compu para asistir en línea.
Sniffff, sniffff, snifffffff